Estructura del tubo: Un tubo fluorescente consta de un tubo de vidrio, un filamento, fósforo, hidrógeno interno y una pequeña cantidad de mercurio.
Emisión de electrones: el filamento está enrollado con alambre de tungsteno. Cuando la corriente fluye a través de él, el filamento se calienta y emite electrones.
Descarga luminosa: cuando el tubo se llena-al vacío con hidrógeno y una pequeña cantidad de mercurio, los electrones chocan con las moléculas de gas para producir una descarga luminosa, que emite una luz invisible de longitud de onda- extremadamente corta.
Conversión de fósforo: esta luz invisible es absorbida por el fósforo de la pared del tubo y convertida en luz visible similar a la luz solar.
Proceso de arranque: El arrancador y el balastro primero calientan el filamento, emitiendo electrones. Luego, los contactos bimetálicos del motor de arranque se cierran y abren, generando un alto voltaje que enciende la lámpara.






























